La esclerosis lateral amiotrófica, abreviadamente ELA o ALS(por sus siglas en
inglés), es una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular. Se origina cuando unas células del sistema nervioso llamadas motoneuronas disminuyen gradualmente su funcionamiento y mueren, provocando una parálisis muscular progresiva, que en sus etapas avanzadas origina una parálisis total, de pronóstico mortal.

Etimología de ELA
Esclerosis significa “endurecimiento” y se refiere al estado endurecido de la médula
espinal en la ELA avanzada.
Lateral significa “al lado” y se refiere a la
ubicación del daño en la médula espinal.
Amiotrófica significa “sin
nutrimento muscular” y se refiere a la
pérdida de las señales que los nervios
envían normalmente a los músculos
Esta enfermedad pertenece a
un grupo de dolencias llamado enfermedades de las neuronas motoras, que son
caracterizadas por la degeneración gradual y muerte de las neuronas motoras. La ELA ataca a las células nerviosas (neuronas) encargadas de
controlar los músculos voluntarios.
Patología
Sintomatología
El inicio de la ELA puede ser tan sutil que a menudo se pasan por alto los síntomas. Las primeras manifestaciones pueden incluir contracciones, calambres o rigidez de los músculos, debilidad muscular que afecta un brazo o una pierna, nasal, deterioro en el habla o dificultad para masticar o
En las etapas posteriores de la enfermedad, los pacientes tienen dificultad para respirar porque los músculos del sistema respiratorio se debilitan. Eventualmente los pacientes pierden su capacidad de respirar solos y dependerán de un respirador artificial para sobrevivir.
Los síntomas de que las
neuronas motoras superiores están involucradas incluyen músculos tiesos o
rígidos (espasticidad), reflejos exagerados (hiperreflexia) incluyendo un
reflejo superactivo de arqueada. Un reflejo anormal comúnmente llamado señal o
reflejo de Babinski (el dedo gordo del pie se extiende hacia arriba cuando se
estimula de cierta manera la planta del pie) también indica daño de las
neuronas motoras superiores.
Tratamiento
Patología
Las neuronas motoras son
las células nerviosas localizadas en el cerebro, el tallo del cerebro, y la
médula espinal, que sirven como unidades de control y enlaces de comunicación
vital entre el sistema nervioso y los músculos voluntarios del cuerpo. Los
mensajes de las neuronas motoras cerebrales (llamadas neuronas motoras
superiores) son transmitidos a las neuronas motoras en la médula espinal
(llamadas neuronas motoras inferiores) y de allí a cada músculo en particular.
En la ELA, tanto las neuronas motoras superiores como las inferiores se degeneran
o mueren y dejan de enviar mensajes a los músculos. Imposibilitados de
funcionar, los músculos gradualmente se debilitan y se gastan (atrofia) y se
contraen (fasciculaciones). Eventualmente, se pierde la capacidad cerebral para
entablar y controlar el movimiento voluntario.
Eventualmente quedan
afectados todos los músculos bajo control voluntario y los pacientes pierden su
fuerza y la capacidad de mover sus brazos, piernas y cuerpo. Cuando fallan los
músculos del diafragma y de la pared torácica, los pacientes pierden la
capacidad de respirar sin un ventilador o respirador artificial. La mayoría de
las personas con ELA mueren de fallo respiratorio, generalmente entre 2 a 5 años a partir del comienzo de los síntomas. Sin embargo, alrededor del 10 por
ciento de los pacientes con ELA sobreviven 10 años o más.
Ya que la ELA afecta
solamente las neuronas motoras, la enfermedad no deteriora la mente,
personalidad, inteligencia o memoria de la persona. Tampoco afecta los sentidos
de la vista, olfato, gusto, oído o tacto. Los pacientes generalmente mantienen
el control de los músculos de los ojos y de las funciones de la vejiga y los
intestinos.
SintomatologíaEl inicio de la ELA puede ser tan sutil que a menudo se pasan por alto los síntomas. Las primeras manifestaciones pueden incluir contracciones, calambres o rigidez de los músculos, debilidad muscular que afecta un brazo o una pierna, nasal, deterioro en el habla o dificultad para masticar o
tragar. Estas quejas
generalizadas después se convierten en una debilidad más obvia o atrofia, que
puede llevar a que el médico sospeche ELA.
Las partes del cuerpo
afectadas por los primeros síntomas de ELA dependen de qué músculos del cuerpo
se dañan primero. En algunos casos, los síntomas iniciales afectan una de las
piernas y los pacientes experimentan dificultad al caminar o correr o se dan
cuenta de que tropiezan o tambalean más a menudo. Al principio algunos
pacientes ven los efectos de la enfermedad en una mano o brazo cuando se les
dificulta hacer tareas sencillas que requieren dexteridad manual como
abotonarse una camisa, escribir o girar la llave en una cerradura. Otros
pacientes notan problemas al hablar.
No
obstante qué parte del cuerpo sea afectada primero, al progresar la enfermedad,
la debilidad muscular y la atrofia se extienden a otras partes del cuerpo, eventualmente los pacientes no podrán pararse o
caminar, acostarse o levantarse de la cama solos, o usar sus manos y brazos.En las etapas posteriores de la enfermedad, los pacientes tienen dificultad para respirar porque los músculos del sistema respiratorio se debilitan. Eventualmente los pacientes pierden su capacidad de respirar solos y dependerán de un respirador artificial para sobrevivir.
Los síntomas de degeneración de las neuronas
motoras inferiores incluyen debilidad y atrofia muscular, calambres musculares,
y contracciones fugaces de los músculos que pueden ser vistas bajo la piel
(fasciculaciones).
Para que los pacientes sean diagnosticados con ELA,
deben tener señales y síntomas de daño de las neuronas motoras superiores e inferiores
que no puedan ser atribuidos a otras causas.
No existe prueba para dar un diagnóstico definitivo de ELA, este se basa primordialmente en los síntomas y señales que el medico observa en el paciente y una serie de pruebas como la electromiografía (EMG), una técnica especial de
registro que detecta la actividad eléctrica en los músculos. Algunos de los
hallazgos de la EMG pueden apoyar el diagnóstico de ELA. Otra prueba común mide
la velocidad de conducción de los nervios (NCV, por sus siglas en inglés).
Anormalidades específicas en los resultados de la NCV pueden sugerir, por
ejemplo, que el paciente tiene un tipo de neuropatía periférica (daño a los
nervios periféricos) o miopatía (enfermedad muscular) en vez de ELA. Todo con el fin del correcto diagnóstico de la enfermedad.
¿A quien afecta?
La ELA generalmente aflige
a personas entre los 40 y 60 años de edad, pero también la pueden desarrollar
personas más jóvenes y más viejas. Los hombres son afectados más a menudo que
las mujeres.
En un 90 a 95 por ciento de
todos los casos de ELA, la enfermedad ocurre aparentemente aleatoriamente sin
ningún factor de riesgo claramente asociado. Los pacientes no tienen una
historia familiar de la enfermedad y no se considera que los miembros de su
familia tengan un riesgo mayor de desarrollar ELA.
Entre el
5 y el 10 por ciento de todos los casos de ELA son heredados. La forma familiar
de ELA generalmente resulta de un patrón hereditario que requiere que solamente
uno de los padres lleve el gen responsable por la enfermedad.
Variantes
· ELA esporádica: su aparición parece completamente azarosa. No es posible identificar
ningún tipo de factor de riesgo (ni ambiental, ni profesional, ni geográfico,
ni alimentario o cultural) asociable con ella.
·
ELA familiar: se trata de una variante hereditaria con un perfil típicamente
autosómico dominante; hay evidencias para un grupo de pacientes que constituyen
entre el 5% y el 10% de los casos.
En general, la ELA no está considerada como una enfermedad hereditaria,
pero el tener un familiar con este padecimiento, debe de ser considerado en una
historia clínica.
Qué causa la ELA?
No se conoce la causa de la
ELA y los científicos aún no saben por qué ataca a algunas personas y a otras
no. Un importante adelanto para responder a esta pregunta vino en 1993 cuando
los científicos apoyados por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y
Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) descubrieron que
las mutaciones del gen que produce la enzima del SOD1 estaban asociadas con
algunos casos de la ELA familiar. Esta enzima es un antioxidante poderoso que
protege al cuerpo del daño causado por los radicales libres. Los radicales
libres son moléculas altamente inestables producidas por las células durante el
metabolismo normal. Si no se neutralizan, los radicales libres pueden
acumularse y causar daños aleatorios al ADN y a las proteínas en las células.
Aunque no está claro como la mutación del gen SOD1 lleva a la degeneración de
las neuronas motoras, los investigadores tienen la teoría de que una
acumulación de radicales libres puede resultar de un mal funcionamiento de este
gen. En apoyo de esta teoría, los estudios en animales muestran que la
degeneración de las neuronas motoras y los déficit en el funcionamiento motor
acompañan la presencia de una mutación del SOD1.
causa de 10 a 20 por ciento de los casos
familiares de ALS y tal vez también de 1 a
3 por ciento de los casos sin antecedentes
familiares.
Los estudios también se han
concentrado en el papel del glutamato en la degeneración de las neuronas
motoras. El glutamato es uno de los mensajeros químicos o neurotransmisores en
el cerebro. Los científicos han descubierto que, comparándose con personas
saludables, los pacientes con ELA tienen niveles más altos del glutamato en el
suero y en el líquido cefalorraquídeo (alrededor de la médula espinal). Los
estudios de laboratorio han demostrado que las neuronas comienzan a morirse
cuando están expuestas por largos períodos a cantidades excesivas de glutamato.
Ahora, los científicos están tratando de comprender qué mecanismos llevan a una
acumulación innecesaria del glutamato en el líquido cefalorraquídeo y cómo este
desequilibrio puede contribuir al desarrollo de la ELA
En la búsqueda de la causa
de la ELA, los investigadores también han estudiado los factores ambientales
como la exposición a agentes tóxicos o infecciosos. Otro estudio ha examinado
el posible papel de la deficiencia dietética o del trauma. Sin embargo, hasta
ahora no hay suficiente evidencia para implicar a estos factores como causas de
la ELA.
Las investigaciones futuras
pueden demostrar que muchos factores, incluyendo una predisposición genética,
pueden estar involucrados en el desarrollo de la ELA.
Tratamiento
Hasta ahora no se ha
encontrado ninguna cura para la ELA. Sin embargo, la Administración de
Alimentos y Drogas (FDA) ha aprobado el primer tratamiento de medicamentos para
la enfermedad-riluzole (Rilutek). Se cree que el riluzole reduce el daño a las
neuronas motoras al disminuir la liberación del glutamato. Los ensayos clínicos
con pacientes con ELA muestran que el riluzole alarga la supervivencia por
varios meses, especialmente en aquellos con dificultad para tragar. El
medicamento también prolonga el tiempo antes que el paciente necesite usar un
respirador artificial. El riluzole no revierte el daño ya hecho a las neuronas
motoras y se debe vigilar a los pacientes que toman este medicamento para ver
que no haya daño al hígado u otros efectos secundarios posibles. Sin embargo,
esta primera terapia específicamente para la enfermedad ofrece esperanza que
algún día se pueda disminuir el avance de la ELA con nuevos fármacos o
combinaciones de medicamentos.
Otros tratamientos para la
ELA están destinados a aliviar los síntomas y a mejorar la calidad de la vida
de los pacientes. Es mejor que este cuidado de apoyo sea otorgado por equipos
de profesionales de la salud de diversas disciplinas como médicos,
farmacéuticos, terapeutas físicos, ocupacionales y del habla, nutricionistas,
trabajadores sociales, y enfermeras que otorgan cuidados en la casa y en los
hospicios. Al trabajar con los pacientes y las personas que los cuidan, estos
equipos pueden diseñar un plan individualizado de terapia médica y física y
proporcionar equipos especiales para mantener a los pacientes lo más móviles y
cómodos posibles.
Los médicos pueden recetar
medicamentos para ayudar a reducir la fatiga, disminuir los calambres
musculares, controlar la espasticidad, y reducir el exceso de saliva y flema.
También hay medicamentos disponibles para ayudar a los pacientes con el dolor,
la depresión, problemas para dormir, y la constipación. Los farmacéuticos
pueden aconsejar sobre el uso de medicamentos y vigilar las prescripciones del
paciente para evitar el riesgo de interacciones peligrosas entre los
medicamentos.
La terapia física y los
equipos especiales pueden mejorar la independencia y seguridad de los pacientes
en el transcurso de la ELA. El ejercicio aeróbico moderado de bajo impacto,
como caminar, nadar, o andar en una bicicleta estacionaria, puede fortalecer
los músculos no afectados, mejorar la salud cardiovascular, y ayudar a los pacientes
a combatir la fatiga y la depresión. Los ejercicios para mejorar el alcance del
movimiento y la flexibilidad (estiramientos) pueden prevenir la espasticidad y
el acortamiento (contractura) de los músculos, que son muy dolorosos. Los
terapeutas físicos pueden recomendar ejercicios que proporcionen estos
beneficios sin esforzar demasiado a los músculos. Los terapeutas ocupacionales
pueden sugerir aparatos como rampas, aparatos ortopédicos, andadores, y sillas
de ruedas que pueden ayudar a los pacientes a conservar su energía y mantenerse
móviles.
Todo con el fin de mejorar la calidad de vida del paciente.
Personalidades con ELA
Lou Gehrig (1903-1941; jugador estadounidense de béisbol) en EE. UU.
Orenthial James Brigance exjugador estadounidense de fútbol americano que ganó la temporada 2000 de la Liga Nacional de Fútbol de Estados Unidos y Liga de Fútbol de Canadá, jugando para los Baltimore Ravens.
Peter Mociulski von Remenyk, más conocido como Peter Rock, es un cantante chileno de origen austriaco, llamado "el faraón del rock". Es tío de Alain Johannes, destacado guitarrista de rock internacional.
Stephen William Hawking es un físico teórico, astrofísico,cosmólogo y divulgador científico británico. Sus trabajos más importantes hasta la fecha han consistido en aportar, junto con Roger Penrose, teoremas respecto a las singularidades espaciotemporales en el marco de la relatividad general, y la predicción teórica de que los agujeros negros emitirían radiación, lo que se conoce hoy en día como radiación de Hawking (o a veces radiación Bekenstein-Hawking).
Fuentes
Hechos sobre la esclerosis Lateral Amiotrófica de la MDA en español
¿Que es la ELA? de ALS Association
Esclerosis Lateral Amiotrófica del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares NINDS






